Puso el destino ¡ay que ver!
nuestro mundo del revés,
rauda acudiste a su mies
te olvidaste de volver...
Al fin pudo el montañés
recostarte en su moisés,
telas cortadas al bies
hilo de plata al envés.
Prometiste que al llegar
mandarías la señal,
incapaz de interpretar
por más que intento soñar...
A Isla viajaba, ya ves
volando campo a través,
agosto ardiendo a tus pies
por San Roque dieciséis.
Tu alma gemela después
protestando con desdén,
toros braman que ya es seis
muere por la boca el pez.
Presume de colateral
¡cuánto suele alborotar!
imposible de olvidar,
tarde es ya para enmendar...
Funesta visita exprés
luce grisáceo aquel gres,
Rosa de Lima evoqué
dulce nostalgia me trae...
Aguirre algo peculiar
de educación ejemplar,
segoviano que al llegar
bien supiste conquistar...
Fue difícil separar
el azúcar de la sal,
desde la Chata al Alfar
los pelillos a la mar.
Para no descolocar
mejor dejemos estar,
que poco importa el lugar
cuando se descansa en paz.
Sin ánimo descortés
susurrar supo el ciprés
y en medio de tanto estrés
burlar quiso al dieciséis.
Si hay hueco para un ciempiés
¡tiemble la tierra otra vez!
contaré hasta ochenta y tres
le atizaré un puntapié
y reposaré al revés.
rimaenrosa.

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