Vacío yace escondido
ataúd ennegrecido
La Indeseable ha vencido
bajo su acero bruñido
empeñada en perturbar
irrumpe y ruge al entrar.
Tanto tiempo transcurrido
mortal lecho envilecido
acantilado enemigo
escarpado y suspendido
tarde es ya para añorar
lo que no supe apreciar.
Hoy he soñado contigo
espíritu bendecido
y embelesada he sentido
dulce susurro al oído
indomable y singular
te permitieron viajar.
Cumpliste lo prometido
desafiaste al olvido
y en ese abismo encendido
fatal letargo prohibido
me quisiste regalar
muda tertulia a la mar.
Tiempo de infancia perdido
feroz, raudo y decidido
para acallar tal bramido
el piano lanza un gemido
nocturno sabe al sonar
mi pesar acariciar.
Trampa tendida al destino

No hay comentarios:
Publicar un comentario